sábado, 6 de noviembre de 2010

Granada


Cómo me gustaría seguir allí, dejarme envolver por su embrujo y no pensar. Creía que vendría con energías renovadas que me hicieran tomarme mi rutina diaria con más ganas o al menos sin esa sensación de agobio que me oprime; que la distancia me ayudaría a ver las cosas con mayor relatividad... Pero no, sólo fue una tregua en el tiempo, unos días de desconexión (que falta me hacían) pero una es como es y la realidad es la que es y este otoño me sienta igual de mal que todos los otoños.

Tengo la sensación de estar estancada en mi maraña de sentimientos, sin saber que es lo que quiero... O tal vez si lo sé y me da miedo admitirlo. Necesito ilusiones nuevas que me lleven a querer adentrarme en otros caminos porque en el que estoy me da la sensación de que el miedo me hace caminar en círculos y no avanzo. Será cuestión de salir a buscarlas...

1 comentario:

  1. cuando te mueves algo de lo viejo se queda atras y vamos viendo otros paisajes que nos dicen que otro aire es posible auqnue la sensacion de agobio nos diga que todo tiene una señal de stop.

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Porque los senderos son sabios y las casualidades siempre tienen una razón de ser...